El bello hotel Sofitel del aeropuerto de Heathrow, en Gran Bretaña, fue escenario de la reunión cumbre que tuvieron ayer todos los miembros de la Asociación de Equipos de Fórmula 1 (FOTA por sus siglas en inglés). El motivo del cónclave fue debatir sobre la idea de la Federación Internacional del Automóvil de imponer un límite presupuestario para la temporada 2010 y beneficiar a aquellos equipos que lo acepten con algunas ventajas técnicas.
Como se suponía, la decisión de rechazar tal medida fue unánime. Al día de hoy, ninguno de los diez equipos que están en la categoría tomarán parte en la temporada 2010 si el presidente de la FIA, Max Mosley, no acepta discutir las nuevas reglas para esa temporada.
"La FOTA está preocupada por las decisiones tomadas en la última reunión del Consejo Mundial de la FIA respecto a las regulaciones para el 2010 y por lo tanto pide comenzar consultas urgentes con la FIA", dijeron los equipos en un corto comunicado. Además, acordaron seguir trabajando juntas "de modo metódico" para concordar más reducciones presupuestarias para el próximo año y el 2011.
La disputa entre ambas entidades debería terminar en los próximos días ya que la FIA anunció que el 29 de mayo será el límite que tienen los equipos para anotarse para el próximo campeonato.
Para opinar sobre este contenido tenés que estar registrado en corsaonline.com.ar. Registrate ahora o ingresá tu e-mail y contraseña en el sector superior del sitio.