Por Darío Coronel
La modificación reglamentaria impuesta por el Departamento Técnico de la ACTC que perjudicó a Torino es el tema del momento. Al motor Cherokee que usa la marca se le restó ocho décimas en la compresión (pasó de 10:1 a 9.2:1), además de aumentar el peso mínimo en 20 kilos (de 1.280 kg a 1.300 kg). Pero lo que parece injusto, no lo es tanto para Oscar Castellano, motorista de los autos de José María López y Ariel Pacho que arrasaron en Santiago del Estero.
“Estoy de acuerdo porque en principio fui un defensor de que todos lo preparadores tuvieran los mismos elementos en la mano. Primero está la categoría y después las marcas. Si una marca está por encima hay que bajarla. Tenemos que trabajar en función de la especialidad. Se sabía que Torino estaba mejor posicionado”, aseguró Castellano en diálogo con CORSA Online.
Si bien la categoría quiere mantener la paridad, a la mayoría le parece que la decisión fue muy apresurada. En eso también coincide Castellano: “sí, fue prematuro. Pero el olfato técnico nos decía que, a la larga, Torino iba a demostrar una supremacía abrumadora sobre el resto. Era necesaria la modificación”.
Para tomar esta drástica medida, se dice que la ACTC se basó en el caso de Christian Ledesma de 2007 cuando con su Chevrolet obtuvo seis triunfos y se coronó con cuatro fechas de anticipación. Claro que este no fue el caso de Pechito ya que en cinco carreras ganó sólo una y no lidera el campeonato: está 12°.
Castellano, incluso, indicó que “se podría haber esperado un poco más en función del resultado y no en función de lo técnico, deportivo y del marketing… López podría haber ganado las tres carreras o no, pero todo estaba dado para que él hubiese vencido en Buenos Aires, Río Cuarto. Mientras que en Termas, no fue sólo Pechito quien mostró la diferencia con Torino. No hicieron el 1-2-3 en clasificación porque Basso se equivocó en el último parcial”.
El preparador también aseguró que “Torino seguirá siendo competitivo pues tiene la ventaja de ubicar su motor Cherokee 200 milímetros más atrás que Dodge. Habrá que esperar un par de carreras para ver cuál es la merma real que la marca puede llegar a tener con este cambio. No sé si las ocho décimas en la compresión van a incidir. Lo que si es seguro que perderán velocidad en curva con el aumento del peso”.
Sin embargo, ¿qué pasaría si en Rafaela su hijo Jonatan o Norberto Fontana, los referentes de Dodge, hacen 1-2 en clasificación y así terminan en carrera con amplia diferencia sobre el resto? ¿Estaría bien un cambio reglamentario porque sólo dos pilotos de una marca y en una sola carrera demostraron superioridad sobre el resto?
Al respecto Castellano sostuvo que “primero no va a pasar porque al Dodge le sigue costando los 20 kilos (Ford y Chevrolet pesan 1.280 kg, Torino y Dodge 1.300 kg). La única ventaja que tuvimos para este año fue que nos dejaron levantar los anclajes del tren delantero. Pero no la tenemos fácil. Fontana y Jonatan demuestran su competitividad en clasificación pero después en carrera no es lo mismo. No pediremos ninguna modificación reglamentaria hasta tanto hayamos agotado todas las vías posibles. Tenemos mucho que trabajar”.
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