Por Alejo Iriart
Parecía caso cerrado y archivado. El acuerdo alcanzado entre la FIA y la FOTA hace dos semanas puso fin a las hostilidades y el intento de los equipos rebeldes de armar un campeonato paralelo quedó en el cajón de los recuerdos. Todo por el tope presupuestario planteado y reglamentado por Max Mosley para 2010.
La solución salomónica fue dar marcha atrás con el nuevo reglamento y continuar con el de este año. Desde ese momento las escuadras se dedicaron a pensar en lo que resta para finalizar la temporada actual y comenzaron a plantear cómo sería la del año próximo. Pero… Todo puede desvanecerse rápidamente y volver la guerra.
Claro, el acuerdo alcanzado, sumado a la salida de Max Mosley de la FIA (aseguró que no buscará ser reelegido en octubre) dejó la casa en orden. Pero los ocho equipos integrantes de la FOTA (Ferrari, McLaren, Brawn GP, Red Bull, Toro Rosso, Toyota, Renault y BMW) se olvidaron de un pequeño detalle: las cinco escuadras restantes que participarán de la próxima temporada. Este grupo lo integran Williams y Force India, suspendidas por el resto de los equipos no bien se inscribieron sin condicionamientos para correr en 2010, y los tres nuevos: Campos, Manor y USF1.
Estas cinco escuderías tiene el destino de la F.1 en sus manos en este momento. Porque, tal cual como lo dice el reglamento en el artículo 66 del Código Deportivo Internacional, “no se puede realizar ninguna modificación sobre las normativas aprobadas y publicadas si no existe un acuerdo de todos los equipos inscriptos”.
¿Entonces? La normativa del tope presupuestario ya estaba escrita y aprobada por la FIA y el acuerdo de paz puede caerse rápidamente si los cinco equipos que están fuera de la FOTA no dan su aprobación. Vale recordad que los tres que debutarán se anotaron en una F-1 que iba a tener 45 millones de euros de presupuesto.
Campos ya avisó que el cambio no impedirá continuar con su proyecto. USF1 cuenta con el apoyo económico de Estados Unidos, difícilmente tenga problemas de dinero. El tema es Manor, que ya demostró estar más que preocupado con el cambio de rumbo elegido entre gallos y medianoches por ocho equipos y la FIA.
Tampoco hay que olvidarse que el equipo inglés de John Booth tiene vínculos con Alan Donelly, gran amigo y socio de Mosley. El pope de la FIA está más que enojado con algunos integrantes de la FOTA, especialmente con Luca di Montezemolo presidente de Ferrari y de la entidad.
“A Force India, Williams, Manor, Campos y USF1 quizás les interese que se mantenga el límite presupuestario y un artículo del Código Deportivo les da la razón”, señaló Mosely.
Por lo pronto en Nürburgring, habrá una reunión del Grupo Técnico de Trabajo en la que estarán las 13 escuderías que correrán en 2010 con la intensión de llegar a un acuerdo entre todos. Por ahora habrá que esperar, pero todo puede volver a foja cero.
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