Se puso chiva la cosa

El chivito es un clásico de Malargüe. Anoche se asaron veinte para la cena de la participaron todos los que viajaron por la segunda fecha del Argentino de Cross Country.

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Por Alejo Iriart
(Enviado especial a Malargüe)

Cada ciudad o provincia tiene algo que la caracteriza. Catamarca tiene la Fiesta del Poncho. El folclore inunda las calles de Cosquín cada año. Mar de Ajó tiene la fiesta de la Corvina Rubia. Y así pueden continuar los ejemplos. Mendoza tiene la Fiesta de la Vendimia, que todos los años se realiza en la capital. Pero Malargüe tiene una propia: la Fiesta Nacional del Chivo.

Nada mejor entonces que asar unos cuantos para toda la comitiva que llegó hasta la ciudad mendocina para vivir la segunda fecha del Campeonato Argentino de Cross Country. No tantos como los que hicieron en enero de este año, durante la 22ª edición de la Fiesta Nacional, cuando el Chivo Hernández asó 1.001 chivos, marca que quedó registrada en el libro Guiness de los Récords. Sí, al igual que el Turismo Carretera, Malargüe está en el libro. Aquel día, los chivitos fueron cocinados alrededor de la pista de atletismo del complejo deportivo municipal que funcionó como epicentro de la carrera.

Anoche, el amigo Hernández no tuvo tanto trabajo. Claro, para alguien que cocina 1.001 chivos, hacer apenas 20 es una bicoca. Las mesas estaban armadas en el Polideportivo, el mismo lugar donde el viernes a la noche fue una improvisada cochera para guardar los vehículos de la carrera para evitar el frío de la noche.

Poco a poco fueron llegando todos al enorme Poli y se fueron sentando. “Vamos a comer cabritos”, decían los cordobeses. “No, chivitos”, le contestaba otro. “Para nosotros son cabritos”. La discusión perdió sentido cuando llegó el momento de comer los cabritos, chivitos o como quieran llamarle.

Antes, Pablo Eli comentó algunas cositas sobre el road book que la organización les entregó a los pilotos minutos antes. Y Erik Nevels, de CAMoD, aprovechó para llamarles la atención, de manera firme, a los participantes. Es que algunos no respetaron los límites de velocidad en los enlaces que se hicieron en rutas nacionales y provinciales. Además se enojó, y mucho, por el fuego que parte de los que trabajan en la organización y los que apoyan a los pilotos hicieron a la vera del camino para tratar de mantenerse calientes las manos. “Métanse en los autos y prendan la calefacción”, advirtió. Pasado el reto, llegó lo mejor. Dos empanadas de carne de entrada y… Sí, los cabrichivos.

Pasada la cena y luego de recibir un vino de regalo de parte de la Municipalidad de Malargüe, llegó el momento de salir del polideportivo (el mismo que se utilizó para disputar el 2° Campeonato Mundial de Hockey sobre patines sub 20 en 2005). El frío que hacía afuera calaba hasta los huesos. El cielo estaba completamente despejado y ya se sentía la helada que comenzaba a caer.

Sí, en Malargüe hace frío en serio. A pesar de algún colega que desde Buenos Aires leyó parte de este diario de viaje y dijo que el frío sólo se siente entre las cinco y las seis de la mañana y que ya a las ocho no. Claro, el tema es que por Malargüe no lo vi en estos días… Después de tomar un café con algunos periodistas en el tranquilo centro llegó la hora de digerir bien los chivitos durmiendo.

Al no tener programado ir a la ruta, el despertador no sonó tan temprano, gracias a Dios. Recién a las nueve comenzó a trinar la alarma del celular. Justo a tiempo para ver la carrera de Fórmula 1 en el desayunador y sala de prensa. El día amaneció completamente despejado pero con un frío muy intenso. Los autos que quedaron a la intemperie durante la noche, amanecieron con una capa de hielo de casi un centímetro. Sí, en Malargüe hace frío…

Los autos comenzaban a largar la segunda etapa. Mientras tanto, este enviado de CORSA aprovechó para escribir estas líneas para el diario de viaje del site. En este momento son las 11.30 de la mañana y en un par de horas la carrera va a haber terminado.

En cuanto termine, deberé partir rápidamente, junto con Pablo de Go Rally y un muchacho de la Asociación Argentina de Volantes hacia la ciudad de Mendoza para tomar el vuelo de LAN de las 20.20. La partida apurada es porque la distancia a cubrir es de 500 kilómetros. Seguramente deba manejar gran parte del camino. No bien llegue al aeropuerto del Plumerillo podré enviar un informe con los ganadores de cada categoría y contar un poquito el viaje hasta Mendoza.

CORSA Online se va de Malargüe. Los hermosos paisajes con las montañas nevadas de fondo quedarán guardados en el recuerdo y en la enorme cantidad de fotos que saqué. Y los chivitos o cabritos o como se llamen, también.
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