El mundo sigue girando y por más que todo el ambiente de la Fórmula 1 siga minuto a minuto lo que ocurre con el estado de salud de Felipe Massa, también se pregunta quién reemplazará al brasileño en Ferrari.
Por el momento, en Maranello prefieren no hablar de esto. Están ciento por ciento concentrados en lo que sucede en el hospital AEK de Budapest, donde está internado Massa.
Las últimas informaciones son alentadoras, principalmente porque su vida no corre peligro. El escaneo cerebral que se le realizó ayer demostró que no tiene lesiones neurológicas visibles. Estuvo despierto algunos minutos y reconoció a su esposa y a sus padres, además habló brevemente y movió sus miembros. Su recuperación es tan buena, que se lo sacó del coma farmacológico que estaba desde ayer.
Dentro de su cuadro, lo más preocupante pasa por su ojo izquierdo porque tendría afectado el nervio óptico. Al menos eso supone el neurocirujano Robert Veres, responsable de la operación a la que fue sometido Massa el sábado para reducir la fractura de cráneo que sufría.
Según las informaciones que vienen desde Hungría, es poco probable que Massa vuelva a correr en lo que resta del año (obviamente, que un problema en su visión lo alejaría definitivamente de las pistas).
Por tal motivo Ferrari debería designar en los próximos días a su reemplazante. La Scuderia tiene dos pilotos de pruebas: el italiano Luca Badoer y el español Marc Gené. Este último tendría ventaja, ya que está en buena forma gracias a correr en la Le Mans Series para Peugeot.
Pero también habría otros candidatos como el alemán Michael Schumacher y el español Fernando Alonso. En el caso de Schumi, asesor del equipo desde su retiro en 2006, parece poco probable. Sin embargo, en Italia le ponen fichas. “Ahora necesitamos a Schumi en el lugar de Felipe”, escribió el diario La Gazzetta dello Sport.
Lo de Alonso también serían puras especulaciones, acrecentadas por la suspensión que pesa sobre Renault y que le impediría al equipo francés estar en Valencia (se del GP de Europa el próximo 23 de agosto). Pero tal vez lo ocurrido con Massa ayude al asturiano en sus negociaciones futuras, siempre y cuando el brasileño se vea obligado a no cumplir con el contrato que expira en 2010.
Mientras la ansiedad por saber quién reemplazará a Massa va en aumento, Stefano Domenicali, responsable de la escudería, pide calma. “Pensaremos sobre eso esta semana, pero la prioridad es la recuperación de Felipe”, dijo.
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