Rememoramos la Maratón de la Ruta, más conocida como las 84 Horas de Nürburgring. CORSA Online te va a contar el día a día de la mítica prueba donde un grupo de argentinos hizo historia. Fue la carrera en la que un auto, totalmente criollo, como el Torino 380 W, les pintó la cara a las potencias automotrices de todo el mundo.
Producción: Darío Coronel
La industria argentina se sigue luciendo en el “Ring”. A pesar de la incipiente lluvia el Toro N° 3 sigue marcando el camino. Es cómodo puntero delante del Ford Capri de Gremser-Piot–Schenken que mostró su sólido andar luego de superar al Torino N° 1, que debió parar en los boxes para cambiar sus neumáticos de piso seco por otros Dunlop Racing de superficie mojada.
Detrás de los líderes se ubican el BMW de Duchting-Scheider-Degen y el Mazda de Fierlant-Enever-Bertinchamps (corren sin penalizaciones ya que no paró en boxes para cambiar gomas y efectuar el reemplazo de pilotos). Más atrás, asoma un “cuco” en la extenuante prueba el Lancia HF (1.584 cm3) de Kallstrom-Barbasio-Fall. Es el único del equipo oficial italiano que no presentó problemas y marcha sexto.
El Toro de Franco-Copello-“Larry” hace todo lo posible por alejarse del Ford Capri. Si bien el coche argentino se mantuvo unas vueltas adelante, perdió el liderazgo. Debió detenerse para cambiar un neumático, pastillas de freno, y luego el limpiaparabrisas. Lo hizo en una zona de reparación permitida. Cabe recordar que, según estipula el reglamento, sólo los pilotos pueden efectuar arreglos en los autos.
En la mañana la lluvia se aleja. Luego de los pertinentes cambios de gomas, el Mazda dio cuenta del BMW y los japoneses se pusieron chochos de contentos en los boxes. Pasado el mediodía, Di Palma, que comanda el Toro N° 1, debió parar para cambiar las dos gomas delanteras. El arrecifeño mostró un buen estado físico: hizo la reposición en un poco más de tres minutos. Pasó a ser sexto. Nada preocupante tomando en cuenta la extensión de la prueba.
A la tarde parecía que el clima iba a dar un respiro. Empezó a correr un viento del sur y el cielo se despejó. Pero luego volvió a nublarse completamente. El Mazda N° 27, quería el tercer lugar y fue por el único Porsche 911 que quedaba en carrera. Sin embargo, el esfuerzo del auto conducido por Katayama-Katakura-Takechi, generó su despiste. El coche nipón quedó en un zanjón.
Entrada la noche, luego de la parada del Ford Capri (combustible y gomas) el Toro N° 3 recuperó la punta. Estamos llegando a la mitad de la carrera. Se cumplió el objetivo. Pero el rendimiento redobla las expectativas. Dos autos en carrera, uno liderando y el otro ya en tercer lugar. El objetivo ya no es sólo terminar sino también ganar la Maratón de la Ruta…
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