Desde que está corriendo en rally, el francés Sebatien Loeb siempre tuvo como navegante al monegasco Daniel Elena. Los récods logrados en el WRC demuestra que la sociedad es por demás fructífera. Por eso fue raro ver a Seb con otro navegante en el Rally del Var, competencia valida por el torneo galo. Claro, que no fue un navegante cualquiera.
Es que para despedir el año y a modo de celebración de su sexto título consecutivo en el Mundial, Loeb invitó a sentarse en la butaca derecha de su Citroën C4 a su esposa Séverine.
Los Loeb empezaron el fin de semana dominando, pero perdieron el liderato a última hora del sábado por un error de Séverine que les supuso una penalización de tres minutos.
El domingo por la mañana, bajo una intensa lluvia, salieron con 34 segundos de retraso respecto al belga Pieter Tsjoen (Ford Focus WRC), pero dos especiales fueron suficientes para que Loeb y su esposa se pusieran de nuevo al mando y terminaran ganando. Finalmente, el matrimonio se impuso con más de dos minutos de ventaja sobre Stephane Sarrazin (Peugeto S2000).
Elena también estuvo presente en esta prueba. Se animó a ponerse detrás del volante de un Citroen C2-R2 y terminó 54º. Mejor le fue al polaco Robert Kubica, que un con Renault Clio llegó 29º.
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