Fórmula 1

16/07/2018

El rey Carlos

Hace 40 años, Carlos Alberto Reutemann ganó el Gran Premio de Gran Bretaña. “Es el triunfo que siempre soñé”, le dijo Lole a CORSA. Tuvo un gran año con Ferrari, aunque luego se marchó de la Scuderia.

Habían pasado 21 días del festejo en la Argentina por el Mundial de Fútbol en 1978. Y en menos de un mes nuestro país tuvo otro triunfo histórico gracias a Carlos Alberto Reutemann. Fue en el Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1, uno de esos GP’s emblemáticos cuyo éxito otorgan un valor agregado a cada piloto como también sucede con los de Mónaco e Italia o Alemania, cuando se corría en el viejo Nürburgring.

Reutemann ya había ganado en el extenso Nordschleife alemán en 1975 en la última carrera de F-1 que se completó allí ya que al año siguiente se terminó antes por el accidente del austríaco Niki Lauda. En aquella ocasión Lole se impuso sobre un Brabham. Tres años más tarde, la cita británica se disputó en el tradicional circuito de Brands Hatch, que en esa época se alternaba con Silverstone.

La crónica del recordado Germán Sopeña, enviado de CORSA, relata el testimonio de Carlos: “Cierto, nunca tuve suerte en el GP de Inglaterra. Ni aquí ni en Mónaco (luego ganó en 1980) que son los dos circuitos donde siempre tuve problemas. Realmente, me gustaría más que nunca poder andar bien hoy en este GP de Inglaterra. Pero con los Lotus no hay caso...”.

La largada del GP inglés.

La largada del GP inglés.

Fue la temporada en la que los autos de Colin Chapman y su efecto suelo aplastaron, viendo el rotundo título del estadounidense Mario Andretti. “Que importante debe ser ganar esta carrera. Es el gran triunfo para un corredor de Fórmula 1”, insistía el actual Senador santafesino.

Aquel 16 de julio los Lotus largaron adelante con Andretti y el sueco Ronnie Peterson, autor de la pole position. Pero las máquinas de color negro abandonaron, en el giro 6º, el escandinavo por mermas en la bomba de nafta y en el 28º, el norteamericano por fallas en el motor. Reutemann, a bordo de una Ferrari 312 T3, largó  octavo y ganó posiciones en el clasificador hasta quedar como escolta de Lauda (Brabham), quien le llevaba cinco segundos. Sin embargo, el argentino fue reduciendo diferencias hasta ponerse a un segundo y medio.

En las últimas vueltas Lole y el austríaco estaban juntos. Analítico como siempre, pero jugado a la vez, Reutemann realizó lo que fue uno de sus grandes sobrepasos. Los dos primeros se encontraron con los rezagados a quienes fueron superando. Pero el último escollo, Bruno Giacomelli (McLaren) complicó al por entonces dos veces campeón del mundo. En la rápida curva que ingresa a la recta principal Lauda quiso superar al italiano por el lado externo de la pista, justo cuando el peninsular que circulaba bien por el medio, se movió un poco hacia afuera quizá pensando que Lauda lo pasaría por adentro…

Esos centímetros de desplazamiento bastaron: Lauda no pudo pasarlo y levantó un poco y allí Reutemann vislumbró el hueco por el costado de adentro. Bajó dos ruedas levantando una polvareda, lo superó a Giacomelli y pasó al frente faltando 17 rondas.

Reutemann rumbo al triunfo en Brands Hatch.

Reutemann rumbo al triunfo en Brands Hatch.

Tras 76 vueltas, Lole vio primero la bandera de cuadros, siendo escoltado por el propio Lauda y el irlandés John Watson (Brabham). “Esta es la mayor satisfacción de mi vida. El gran triunfo que siempre soñé”, destacó el santafesino.

Aquél fue el año más ganador de Reutemann. A su éxito en Gran Bretaña se sumó el de Brasil y los de las costas Este y Oeste de los Estados Unidos. No pudo ser campeón y terminó tercero. A fines de 1978 fue una instancia clave en su campaña en la Máxima, cuando decidió pasar a Lotus donde en 1979 no tuvo una buena performance y encima la Scuderia logró el título de Pilotos con el sudafricano Jody Scheckter (reemplazó a Reutemann) y el de Constructores.

Sobre su salida de Ferrari, en una entrevista exclusiva que La Única tuvo con él en 2013, sostuvo que “me fui porque los tiempos en Ferrari se agotaban más rápido que ahora. Lo mismo en relación con los otros equipos de entonces. Ese año Andretti ganó seis carreras y el título. Yo gané cuatro (nunca tantas para él en una temporada) y en Ferrari estaban todos con caras largas. Si ganás y lo que ves es eso, resulta poco motivador. Sentía la necesidad del cambio. Se dio así y no me arrepiento”. 

La motivación es como el aire para un deportista de elite. Por eso el santafesino metió el cambio y afirma sentirse tranquilo con aquella decisión. No terminó de la mejor forma su paso por Maranello, pero un día como hoy, hace 40 años, un argentino fue rey en Gran Bretaña. Carlos Alberto Reutemann logró un triunfo histórico y como dijo, el que siempre soñó.

PorDarío Coronel