Fórmula 1

02/04/2019

Histórico

Tras casi una década, el apellido Schumacher volvió a figurar en una Ferrari. El hijo del piloto más exitoso de la historia de la F.1 giró en Bahrein, con la SF90 que participa del actual certamen de la Máxima.

Con los colores característicos de la bandera alemana en su casco (como los tenía su padre), Mick Schumacher sale a girar en Bahrein.

A mediados de 2009, y sin saberlo, Michael Schumacher se subió por última vez a una Ferrari de Fórmula 1. El alemán, por entonces de 40 años, y que llevaba poco más de dos de su primer retiro, giró con la máquina modelo 2007 con miras a ser el reemplazante de Felipe Massa para la segunda mitad de aquella temporada, tras el grave accidente sufrido por el brasileño en Hungría.

Finalmente aquello no se dio, por lo que los kilómetros recorridos con la máquina que consagró por única vez a Kimi Räikkönen en la Máxima resultaron los últimos de la unión entre la casa Rossa y el piloto más laureado de la historia.

Hoy, casi diez años después, se volvió a leer el apellido “Schumacher” en un monoplaza de F.1, y nada menos que en una Ferrari. El hijo del Kaiser, Mick, dio sus primeros giros al mando de un coche de la categoría, más específicamente el SF90 con el que Sebastian Vettel y Charles Leclerc participan en la actual temporada del Mundial.

De 20 años, el campeón 2018 de la Fórmula 3 Europea y reciente debutante de la Fórmula 2 (terminó 8° y 6° en las competencias realizadas en Sakhir), se subió a la máquina del Cavallino como representante de la academia de jóvenes pilotos de la escuadra, que lo acobija desde principios de este año.

El joven, nacido en Suiza pero que representa a Alemania, gira este martes con la Ferrari y mañana se subirá al Alfa Romeo, para así seguir completando kilómetros en los coches de la Máxima.

 

Fotos: XPB Images.