Endurance

19/02/2018

“Unir F.1 y WEC diez años atrás hubiese sido un error”

Con 36 años, Fernando Alonso reconoció que se siente preparado para afrontar su particular temporada 2018, que lo tendrá debutando en las 24 Horas de Le Mans, nada menos.

El 2018 será desafiante para Fernando Alonso. Por primera vez en su carrera, el español disputará al mismo tiempo dos campeonatos del mundo, ejercicio que era habitual en los pilotos de la Fórmula 1 medio siglo atrás, pero que se ha vuelto toda una excepcionalidad en los tiempos que corren.

El bicampeón del mundo continuará en la Máxima de la mano de McLaren, equipo en el que competirá por cuarto año consecutivo, mientras que debutará en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés) junto a Toyota, nada menos.

“Estoy muy bien físicamente para afrontar ambas categorías. Seguro que hacer esto hace 10 años hubiera sido muy difícil, o imposible, o un error. Ahora, ya conociendo a la F.1, a las otras categorías, y hasta la manera de viajar, me siento preparado para hacerlo”, le comentó Alonso al medio español Marca, antes de añadir: “Solo en determinados momentos de tu carrera puedes hacer algo así, y no es para todo el mundo”.

Su llegada a Toyota se dio tras la desvinculación de Honda como motorista de McLaren. Sobre la forma de trabajar de ambas empresas japonesas, destacó que “son diferentes pero porque las categorías ya lo son. En el WEC se desarrolla el coche pensando en la resistencia, la fiabilidad total, dejando el rendimiento a un segundo plano, en cambio en la F.1 se busca el máximo rendimiento a una vuelta sola”.

Con respecto a lo que fueron sus primeros contactos con el Toyota TS050 Hybrid, al compararlo con el F.1 señaló que “son coches distintos. La mayor diferencia es la tracción total, que te cambia el modo de manejar y de acelerar al salir de las curvas. Tiene una mayor libertad en la electrónica, aunque igualmente es muy sofisticada, ya que te apoyas mucho en ella a la hora de conducir”.

De cara a lo que será su debut en las 24 Horas de Le Mans, donde buscará cosechar la victoria para acercarse a la tan ansiada Triple Corona, Alonso fue consultado por la gestión del tráfico, situación que ya debió sobrepasar en Daytona: “Será diferente, porque el nivel de pilotos del WEC es más alto, porque en Daytona había algún amateur y porque estaré en un coche que maneja otras velocidades. Al llegar con el Toyota a un vehículo de la clase GT tendré que anticipar la maniobra y tomar decisiones más rápido, como dónde adelantarlo, en qué curva. Será lo más divertido”, afirmó.

Para Alonso, competir en Le Mans “es un reto valiente, no por estar en Toyota, sino por estar en una carrera mítica, en la que se puede ganar mucho pero también perder mucho. Igualmente, el que ya haya algo por ganar hace que valga la pena afrontarlo”.  

El objetivo de su primera temporada en la categoría de prototipos es “ser campeón del mundo, pero también le tengo muchas ganas a Le Mans. Lo he visto muchas veces por televisión y tengo curiosidad por estar al volante, por las grandes rectas, la velocidad y la poca visibilidad que habrá de noche, que es mucho menor a comparación de lo que sucede en Singapur con la F.1, donde ya estoy acostumbrado”, agregó el ibérico.

Si bien Toyota no tendrá otro competidor de fábrica en la competencia, Alonso sabe que el principal rival del equipo es la carrera en sí: “El desafío es Toyota contra Le Mans. Hay tantas variantes en una prueba de 24 horas, como la mecánica, el trabajo de los mecánicos, los pilotos y el tráfico, que Toyota, más que estar pendiente de los rivales, debe prestar atención a su gran proyecto”, aseguró.

 

Foto: Toyota Gazoo Racing.