Actualidad

18/08/2017

El futuro ya llegó

Categorías con motores eléctricos, robots de carreras y competencias virtuales. El deporte motor ya no es lo que era y te explicamos por qué.

La Fórmula E quedó en la historia como la primera categoría eléctrica de la FIA.

En los últimos cinco años el automovilismo avanzó más que en su primera centuria. De hecho, en este corto periodo de tiempo surgieron categorías con autos impulsados por la electricidad, se está en pleno desarrollo de otra con vehículos eléctricos robotizados que no necesitan pilotos y las carreras llegaron al mundo virtual a través de torneos con simuladores que se disputan al mismo tiempo entre competidores de diferentes partes del mundo. Sí, el deporte motor que hoy conocemos está en pleno proceso de cambio, mal que le pese a la mayoría de los fanáticos.

CON LAS BATERÍAS A FULL

El primer destello de que algo estaba cambiando llegó en 2012 cuando la Federación Internacional del Automóvil, con su presidente francés Jean Todt a la cabeza, le dio el OK a la Fórmula E, que se convirtió en la primera categoría eléctrica del mundo. Así la FIA dio el puntapié inicial para una actividad amigable con el medio ambiente.

El primer torneo de la F-E se disputó en 2014 y desde entonces no hizo otra cosa que crecer con una propuesta diferente que incluye carreras en circuitos callejeros (salvo la visita a México que se realiza en el autódromos Hermanos Rodríguez), una actividad concentrada en un solo día y una gran participación del público que vota para darle energía extra a sus corredores favoritos. Este nuevo concepto captó el interés de los fabricantes de autos, que primero se sumaron apadrinando a equipos y que luego directamente los absorbieron. Renault, Audi, Mahindra, Venturi y Next EV están desde la primera hora. Luego desembarcaron DS, Jaguar y Faraday Future y para los próximos campeonatos, que será cuando ya se compita con un solo vehículo por piloto, entrarán BMW, Porsche y Mercedes-Benz.

“Para DS la Fórmula E es una vidriera y un laboratorio, como también, un acelerador de la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, tales como las de vehículos enchufables o totalmente eléctricos”, le dijo a CORSA el francés Xavier Mestelan Pinon, Director de DS Performance. “La Fórmula E es un automovilismo totalmente eléctrico enfocado en el porvenir, una disciplina de vanguardia que expresa una visión moderna de esta actividad”, agregó el ejecutivo.

Mestelan Pinon dejó bien claro que la participación de DS en la F-E es mucho más que una cuestión de imagen: “Hay verdaderos intercambios técnicos con el departamento de vehículos de calle; por ejemplo, se usan las mismas herramientas de simulación y desarrollo”.

La Electric GT, una nueva categoría eléctrica.

La Electric GT, una nueva categoría eléctrica.

En sintonía con la F-E en 2018 habrá más divisiones eléctricas. Tal son el caso de la Electric GT, que utiliza como base al Tesla P100DL con una preparación que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 2.1 segundos y tener un torque de 748 caballos; o la nueva división eléctrica que tendrá la categoría estadounidense Global Rallycross Championship. Incluso el Mundial de Motociclismo pondrá en la pista una clase promocional por debajo de las prestaciones de Moto3, hoy la de menor potencia detrás de MotoGP y Moto2. “Hemos estado probando varias motos para encontrar un solo proveedor para comenzar esta Copa en 2019”, aseguró el español Carmelo Ezpeleta, responsable de Dorna, la empresa que organiza el certamen.

Otro que está a favor de esta verdadera revolución del deporte motor es Alain Prost, cuatro veces campeón de la F-1. “La actividad como hoy la conocemos, con motores a combustión, desaparecerá. La Fórmula E marca el camino de cómo será el automovilismo en el futuro. Es lo que viene. Los motores eléctricos o con otra energía marcan la pauta”, dictaminó el galo cuando La Única lo consultó sobre el tema.

A la espera del final inevitable que vaticinó Prost, dos de las principales categorías del mundo, como la Fórmula 1 y el Mundial de Resistencia, optaron por seguir un camino intermedio al usar impulsores híbridos. En la F-1 el motor V6 1.6 turbo está acoplado a dos sistemas de recuperación de energía: el MGU-K, que la obtiene de las frenadas; y el MGU-H, que la consigue del calor del escape. Mientras que el WEC fue un poco más allá porque permite que los LMP1 combinen motores de combustión con eléctricos para lograr una potencia total de 1.000 caballos, unos 200 más que los impulsores de la Máxima.

¿DÓNDE ESTÁ EL PILOTO?

La Roborace está en pleno proceso de desarrollo.

La Roborace está en pleno proceso de desarrollo.

Pero no solo las energías alternativas son parte de ese futuro que ya llegó. La conducción autónoma, el nuevo objetivo en el horizonte de las automotrices, también tendrá una versión de carreras a través de la Roborace, que podría estar rodando en 2018. Los Robocar, tal la denominación de los vehículos, están equipados con motores eléctricos capaces de erogar 724 caballos y alcanzar una velocidad máxima de 300 km/h. “Estos autos son muy interesantes y constituyen el límite entre el deporte y la tecnología. Es más un deporte de ingenieros. Pero me resulta interesante el aspecto tecnológico porque nos permite mostrarle al público que en el futuro los vehículos autónomos serán muy seguros. De todas formas, es necesario que haya una evolución cultural para que la gente acepte manejar estos automóviles... En mi opinión debemos trabajar para que los autos de carrera autónomos sean viables”, afirmó Mestelan Pinon.

¿Y qué opinan los corredores? “El encanto que tiene el automovilismo es el piloto. Si bien los vehículos mejoraron mucho durante estos años y por algo se llegó a este punto, el piloto siempre es el que piensa y el que toma decisiones arriba de un auto. Es el que puede hacer una diferencia con una maniobra arriesgada. Si uno le quita ese ingrediente, el deporte se muere”, aseveró el cordobés José María López.

“Un robot está programado para optar por las decisiones correctas y jamás elegirá el riesgo que puede tomar un piloto al momento de hacer una maniobra. Es posible que llegue el día en que esas carreras sean importantes, pero creo que también habrá competencias como las actuales. No es que porque exista una categoría de este tipo nosotros tenemos que estar preocupados. Considero que los autos autónomos son un paso importante para la humanidad en términos de seguridad, pero las carreras son otra cosa”, explicó el tres veces campeón del FIA WTCC y actual piloto de DS en la Fórmula E y de Toyota en el FIA WEC.

Algo similar opinó el inglés Sam Bird, su compañero en la división eléctrica: “Para que el deporte sea deporte, necesita del elemento humano. Si sacas el elemento humano, deja de ser deporte y se convierte en un show. Creo que la Roborace es genial porque podemos ver tecnología que se usará en cinco, diez o veinte años, pero para los fanáticos es más emocionante que haya un piloto dentro de un auto de carreras”.

COMPETENCIAS VIRTUALES

La GT Academy es un campeonato virtual.

La GT Academy es un campeonato virtual.

Desde hace un tiempo el deporte motor no solo se practica en las pistas, sino también en un entorno virtual a través de los “simracing” (simuladores de carreras). Este tipo de competencias no son algo nuevo. Existen centenares de ligas con todo tipo de vehículos y muchas de ellas son profesionales ya que se contrata a pilotos y a ingenieros.

Nissan y Sony, creadora de la consola PlayStation, organizan desde 2008 la GT Academy, un torneo de carreras virtuales que le permitieron al español Lucas Ordóñez y al inglés Jann Mardenborough, quienes ganaron sus respectivos torneos, iniciar su campaña deportiva en el automovilismo real. Pero eso no es todo...

A principio de este año la Fórmula E realizó una “eRace” en Las Vegas con un millón de dólares en premios. Participaron los veinte pilotos de la categoría y diez “simracers”, como se conoce a los competidores virtuales. Mientras que el MotoGP y Bandai Namco, la empresa que desarrolló su simulador oficial, armaron un torneo online del que saldrán 16 finalistas que se medirán en un evento presencial que se realizará en el marco del GP de Valencia, última fecha del presente certamen. El que lo gane se llevará un BMW 240i.

En nuestro país uno de los máximos exponentes del “simracing” es Agustín Canapino, quien antes de debutar sobre un auto de carrera tenía miles de kilómetros en un simulador. El arrecifeño, actual campeón del STC2000, participa en diferentes torneos y ha terminado en los primeros puestos en certámenes de relevancia compitiendo contra pilotos de todo el mundo.

AL INFINITO Y MÁS ALLÁ

¿Qué le puede deparar el futuro al automovilismo? Tal vez más de lo que imaginamos. Para el ingeniero argentino Enrique Scalabroni, con experiencia en la F-1, no se debería tener a la electricidad como única energía alternativa. “En lo personal no considero que sea el único camino. Si se piensa en cuidar el mundo ¿qué van a hacer con el litio de las baterías eléctricas? Tal vez se podría empezar a usar el campo magnético terrestre como lo hace Tesla, pero con esa opción también se podría afectar el medio ambiente… No hay ninguna solución ciento por ciento ecológica más allá que en 100 años habrá que transformar la energía sí o sí”, explicó.

Opiniones de todo tipo para un tema que no se puede ignorar. Porque la tecnología llevó al deporte motor a tomar un camino que ya no tiene marcha atrás. El cambio es inevitable y solo queda adaptarse.

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PorDiego Durruty y Dario Coronel