Súper TC2000

14/06/2017

Siguen fallando

Continúan los problemas de confiabilidad con los motores ingleses. Este año conviven los V8 de nueva y vieja generación.

Es una auténtica sinfonía el sonido de los V8 Radical del Súper TC 2000, pero continúan los reemplazos por problemas de rendimiento en una temporada en la que conviven los fierros de nueva generación con aquellos que llegaron en 2012.

Este fin de semana hubo tres cambios de impulsores: Leonel Pernía (Renault) y Bernardo Llaver (Chevrolet) por rotura y Matías Rossi (Toyota) por performance. En la anterior fecha en Rosario cambiaron Agustín Canapino (Chevrolet), Facundo Ardusso (Renault) y Matías Milla (Toyota).

No se mejoró del todo el panorama con la apertura de importaciones y el arribo de los nuevos motores. De hecho, se frustró el debut de las plantas motrices de nueva generación en los 200 Kilómetros de Buenos Aires de 2016, donde de urgencia y delante los popes de las terminales en la carrera más importante del año, hubo que traer de Córdoba los impulsores anteriores. En este verano los V8 renovados, al estar en garantía, tuvieron un repaso de Radical con emisarios ingleses.

Performance o roturas, habrá que ver qué hacen los responsables del Turismo Competición para evitar que se reiteren estos inconvenientes. El mantenimiento actual lo hace la categoría en su taller en el complejo del Pro Racing en Villa Carlos Paz. Además, Oreste Berta S.A. en algunos casos hace el control de fisuras de ciertas partes vitales del motor.

Mejorar el rendimiento sin que se disparen los presupuestos es el gran desafío (el costo de estos nuevos motores oscilaría los 40.000 dólares y se seguirá con ellos hasta que termine la próxima temporada).

¿Qué pasará desde 2019? Es muy prematuro, pero la primera opción sería continuar con otra nueva tanda de estos fierros. Los mismos fueron aprobados por las fábricas y equipos, que solventan su posición ante la imposibilidad de retornar a impulsores de cada marca, pero con elementos importados y un presupuesto que llegaría a ser un 30 por ciento más caro.

PorDarío Coronel