agosto 8, 2026

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Candida auris: el hongo resistente que preocupa a los hospitales por su rápida expansión

Candida auris: el hongo resistente que preocupa a los hospitales por su rápida expansión

Los casos de Candida auris, un hongo capaz de permanecer en entornos sanitarios y resistir algunos tratamientos antimicóticos, continúan aumentando en Estados Unidos. Los expertos advierten que, aunque no representa un riesgo generalizado para la población, supone una amenaza importante para pacientes hospitalizados y personas con sistemas inmunitarios debilitados.

Según los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), hasta el 25 de julio se habían registrado 3.437 casos clínicos en 27 estados. Durante todo el año anterior, la cifra alcanzó los 4.290 casos clínicos.

Desde su aparición en territorio estadounidense en 2016, los casos de Candida auris han mantenido una tendencia ascendente. Aunque la velocidad de propagación se ha reducido en los últimos años, los CDC continúan clasificándolo como una “amenaza crítica para la salud pública” debido a su resistencia y capacidad de supervivencia.

¿Qué es Candida auris y por qué preocupa a los especialistas?

Candida auris es una levadura, un tipo de hongo microscópico, que puede transmitirse mediante el contacto con personas, superficies u objetos contaminados. El doctor Graham Snyder, director médico de prevención de infecciones y epidemiología hospitalaria del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, explicó que una de sus principales características es su capacidad para mantenerse en ambientes sanitarios.

A diferencia de otros microorganismos, este hongo puede sobrevivir durante largos periodos en hospitales y residencias de ancianos porque tiene resistencia frente a determinados productos de limpieza y desinfección.

“Aprendimos rápidamente que Candida auris tiene una gran capacidad para permanecer en el entorno, algo que no ocurre con todos los tipos de patógenos o gérmenes que pueden propagarse por el ambiente, por lo que prestamos especial atención a la limpieza y desinfección del entorno cuando sabemos que alguien tiene Candida auris”, afirmó Snyder.

El primer caso conocido de Candida auris fue identificado en Japón en 2009, mientras que Estados Unidos confirmó su primer caso en 2016. Los CDC consideran que representa una amenaza urgente porque muchas cepas presentan multirresistencia a los medicamentos antimicóticos, incluidos algunos de los tratamientos habituales contra infecciones por hongos.

Colonización e infección: dos formas de presencia del hongo

El doctor Scott Roberts, profesor asociado de prevención de infecciones en la Universidad de Yale, explicó que existen dos situaciones diferentes relacionadas con Candida auris.

La primera es la colonización, cuando el hongo está presente en la piel de una persona sin provocar síntomas. La segunda es la infección, que ocurre cuando el microorganismo logra entrar en el organismo, normalmente a través de una herida o una lesión cutánea.

La detección puede realizarse mediante una prueba con un hisopo en zonas como la axila o la región de la ingle.

“La mayoría de las veces, las infecciones se producen a través del torrente sanguíneo. Se produce una entrada a través de la piel en algún punto; tal vez el sistema inmunitario no funciona tan bien como debería. El organismo no logra combatirlo y se desarrolla una infección grave”, explicó Roberts.

Los especialistas también señalan que el aumento de casos registrados puede estar relacionado parcialmente con una mayor capacidad de detección. El doctor Nitipong Permpalung, director de investigación en micología de la Universidad Johns Hopkins, destacó que actualmente existen más pruebas para diferenciar entre personas colonizadas y pacientes con una infección activa.

“Debemos entender la diferencia entre una prueba de detección positiva y un caso clínico confirmado, y partir de ahí; no obstante, comprendo la preocupación. Es necesario obtener más datos y seguir investigando en este ámbito para mejorar la atención”, indicó Permpalung.

Síntomas y pacientes con mayor riesgo

Cuando Candida auris provoca una infección grave, puede generar síntomas como fiebre, presión arterial baja y aumento de la frecuencia cardíaca. En los casos más severos puede desencadenar sepsis, una respuesta extrema del organismo ante una infección que puede poner en peligro la vida.

El doctor Ilan Schwartz, profesor asociado de medicina en la Universidad de Duke, explicó que el hongo afecta principalmente a personas que ya presentan otros problemas médicos.

Entre los grupos con mayor riesgo se encuentran pacientes sometidos a quimioterapia, personas que se recuperan de cirugías importantes o quienes reciben tratamientos con antibióticos durante largos periodos.

“Por lo general, esto afecta a pacientes que ya están hospitalizados y bajo supervisión médica; por tanto, el equipo de atención sanitaria debería detectar rápidamente si presentan signos de una infección generalizada. No creo que sea algo de lo que los particulares deban estar pendientes”, señaló Schwartz.

Prevención y control en centros sanitarios

Los expertos recomiendan que los hospitales y residencias médicas mantengan protocolos estrictos de higiene, detección temprana y aislamiento cuando sea necesario.

Roberts indicó que las personas ingresadas en centros sanitarios deben prestar atención a señales asociadas con la sepsis, como fiebre, ritmo cardíaco elevado o presión arterial baja.

También destacó la importancia de informar al personal médico si se detecta la presencia del hongo y mantener medidas básicas de prevención, como el lavado frecuente de manos y la correcta desinfección de equipos médicos compartidos.

Sin embargo, el especialista advirtió que todavía existe incertidumbre sobre la verdadera dimensión del problema, ya que algunos centros no realizan pruebas de detección o no cuentan con los recursos necesarios para identificar el hongo.

“Lamentablemente, no hay mucho que hacer”, afirmó Roberts. “Se trata más bien de ser conscientes de su presencia, ya sea en los análisis o en la habitación del paciente”.

Candida auris continúa siendo un desafío para los sistemas sanitarios debido a su resistencia y capacidad de propagación. Aunque no supone una amenaza inmediata para la mayoría de las personas, la vigilancia médica y las medidas de prevención siguen siendo esenciales para proteger a los pacientes más vulnerables.